Las cosas que me gustan.
Me gusta el chocolate.
Me gusta el sabor del
inóx.
Me gusta el umami, muchísimo. Pocas
cosas me gustan como una sustancia o un estofado de res.
Me gustan las cebollas.
Me gusta sumergirme en el mar. Me gusta que me limpie la
sal. Me gusta el gusto de mar y sangre del pez crudo, del molusco crudo.
Me gusta el olor del ciprés y otras
sangres derramadas de árbol. Pero por favor no vayan a creer que soy un asesino
en sierra, ¿eh?
Me gusta el olor del barniz.
Me gusta la forma de la guitarra.
Me gustan ciertos pelos
largos. Ver y no tocar, pero qué ganas de tocar.
Me gustan ciertas cejas que brillan
como coraza de escarabajo negro y pecho de paloma, como un arcoiris cavernoso.
Me gusta el viento sobre el pelo
recién cortado, cuando corro y cuando corro en moto. Pero solo eso me gusta del
pelo cortado.
Me gusta tu piel cremosa.
Me gustan las pecas. Qué digo, ¡me encantan!
Me gusta que yo te guste.
Me gusta el zumbido de
mi voz en mis labios, bajito. Pero me gusta más imaginarme el zumbido de mi
voz, bajito, en tu cuello.
Me gusta la plétora de
gente cuchicheante, alegre y ocurrente que tengo entre sien y sien. Todos mis
libros, son culpables, así como toda mi sangre.
Me gustan mis sueños.
Me gusta el sentimiento
profundamente atávico de roedor(es) ratoncillo(s) que duerme(n), que me inunda cuando
me inunda el algodón de mi cama.
Me gusta salir de mi
cabeza porque he terminado de leer, porque un libro me absorbió. Es como respirar
aire fresco y salir al sol un rato.
Pero me gusta más encerrarme en mi cabeza y perder la llave un rato.
Pero me gusta más encerrarme en mi cabeza y perder la llave un rato.
Me gusta el calor
insoportable, que nunca me ha hecho sufrir.
Me gustan mis sueños,
sobre todo cuando se amontonan y no me dejan dormir, porque solo eso me puede
gustar más que dormir bien.
Me gustan las llamas
pequeñas. Me refiero al fuego, aunque seguramente los camélidos también XD
Me gusta que mi cerebro
me engañe y el tiempo se haga lento. Aunque sea solo en la madrugada.
Me gusta el idioma
cuando no es mi idioma porque es aquél, el de mis abuelos.
Me gustan las palabras raras.
Me gustan las palabras raras.
Me gusta fingir que soy
un filólogo nuclear, y fundo y fisiono palabras.
Me gusta jugar LEGO con
pedazos de palabras.
¿Jugar con cambios en el
registro del idioma? Vieras cómo me cuadra esa vara.
Cómo me gusta jugar.
Cómo me gustaría que jugáramos juntos un rato :-D
Me gustan los paréntesis
(porque es como si me acercara a decirte algo al oído (porque se pueden anidar,
y me encanta lanzarme al abismo con letras)).
Y porque sirven para
apuntar gestos (sonrisa satisfecha). A veces se estila mejor cuando no se
narran.
Y los pies de página*.
Me gustan todos los
garfios negros de tinta en el papel.
Me gustan las letras
desconocidas.
Me gusta el oxígeno
quemándome los bronquios.
Me gustan las epifanías.
Me gustan las cerraduras lógicas;
como cuando las ideas son tetriminoes inquietos que caen de mis manos, resbalan
unos contra otros, y empatan entre sí sin dejar espacios vacíos. Una urdidumbre
que se atilinta. Témpanos cuando llenan un río, lo rojo cuando llena la sangre.
Yo sé que es así, aunque no haya visto ninguna de las dos cosas.
Y hablando de tetriminoes inquietos,
me gusta el caos ordenado. Es mi caos, yo sé donde está todo.
Y el caos que baila.
Me gusta cómo soy un exagerado.
Me gusta pensar en el orden subyacente
a todas las cosas, como una trama invisible y perfecta.
Lo que más me gusta de él, es que sé
que solo existe cuando estoy mirando.
Me gusta la gente valiente.
Me gusta jugar LEGO con pedazos de
historias.
Me gusta desconectar el cerebro
garabateando meandros y laberintos minúsculos.
Me gustan los meandros hasta cuando
se trata de pensar y hablar e imaginar e irse por la tangente y...
Me gusta imaginar geometrías de luz,
como círculos abiertos hechos con cintas perfectas, con rayos perfectos. Cuando
camino con los dedos las hago girar, crecer, achicarse... cambiar.
Me gusta la paz.
Me gusta cuando el aire frío se
mezcla con mi ducha caliente, pero solo si está muy caliente, y el aire no es
muy frío.
Me gusta el canto del agua en
cerámicas perdidas en el tiempo que son cántaros que se están llenando pero que
no se llenan nunca porque eso significaría que dejarían de cantar.
Me gustan las duchas calientes. Me
gusta el olor limpio del vapor. Me gusta el calor para lagartija del concreto
asoleado, de una piedra asoleada.
Me gusta imaginar que respiro fuego.
Me gusta imaginar que soy una mole de mármol cansado, perfectamente formada, y que ríos de agua caliente me tiñen
de calcáreo y verdigrís.
Me gusta la poesía intrusa, que
entra sin ser invitada.
Hacer esta lista, me gustó.
_______
* Porque es como que me descarrile.
O que yo te secuestre un minuto dentro de vos misma, que yo te aparte. En un
segundo que se hace un minuto, te cuento algo, no al oído, pero muy cerca, en
la oscuridad.**
_______
** O te doy un giro y te desoriento. Ahora, ¿adónde era que teníamos que regresar? XD


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