Muy al este del Edén

Mis ideas y lo que he cazado en Internet

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domingo, enero 29, 2006

Sobre lo que soñé anteayer

Soñé que estaba cargando un leopardo blanco con manchas blancas por todo lado, y evitando que se escapara. Recuerdo haber forcejeado con el condenado félido albo para meterlo a un Ford Runner negro. Ni me pregunten por qué un Ford Runner negro. Ni me gustan. Seguro porque el leopardo no cabía en un Yaris. Que por cierto, tampoco me gustan.

Después de desayunar, se me ocurrió que tal vez estaba pensando en mi chihuahua Tequila, que también es blanco y tiene garras. Él tiene problemas para obedecer cuando tengo que montarlo al carro para ir al veterinario. Pero estoy seguro que estará de acuerdo mi amable lectora o lector con que forzar a un chihuahua a subirse a un carro es mucho más fácil que forzar a un leopardo blanco.

Después de hablar con mi mamá sobre el sueño sobre el desayuno (bastante dormido todavía, además), ella concluyó que el leopardo era una figura de poder. Cuando dijo eso, me acordé de uno libros que me encantan. Se llaman la trilogía de La Materia Oscura, y son muy conocidos en Inglaterra. Se les hace mercadeo para niños, pero como algunos temas en el libro (matar a Dios) son un poquillo polémicos teológicamente hablando, no creo que la gente en Latinoamérica se trague eso de que son fantasía para niños. Si le volaron lima a Harry Potter... Bueno, igual se han vendido bastante acá.

Me acordé de ellos porque todos los personajes del primer libro, que se llama Luces del Norte o The Golden Compass, tienen un animal que les acompaña siempre, una suerte de "familiar". En el libro, les llaman daimonios (daemons
en inglés). La protagonista se llama Lyra Belacqua, una niña aventurera y traviesa que vive en el Jordan College de Oxford de 1920 y pico en una realidad paralela a la nuestra. Su animalejo se llama Pantalaimon. Los daimonios de las personas de ese universo no son un animal fijo hasta que la persona llega a la pubertad, o digámoslo en otros términos, hasta que se hace adulto. El asentamiento del animal simbólico que es el daimonio es una metáfora para decir que cuando te volvés un adulto, ya tu personalidad está definida (supongo... ;P). Eso quiere decir también, que la forma de los daimonios de los niños no tiene límite.

Cuando Lyra y Pantalaimon se esconden de los mayordomos de la universidad, él es una polilla gris, camuflándose en los muros y regañando a Lyra. Luego, es un pájaro cantor que ríe cuando Lyra está feliz. Después, Pantalaimon es un gato callejero con los pelos de la espalda erizados, escupiendo con furia y azuzando a Lyra cuando ella está peleando. Estos "animales" se convierten en un reflejo, en un símbolo del estado de ánimo de sus niños. Ah, las niñas tienen daimonios macho, y los niños daimonios hembra. El bicho del tío de Lyra, que es un hombre poderoso e influyente, es un leopardo siberiano hembra. Es decir, una gatota blanca con manchas.

No le cuento más detalles para no arruinarle la lectura, mi cordial visitante.

Eso a la vez me hizo recordar que los daimonios son como tótems, espíritus tutelares. Como que tenemos a una bestia por dentro... Es un asunto de todos los días en la literatura y en las carreteras costarricenses...

Eso a la vez me hizo recordar la fiesta de Navidad que compartí con mis amigos de la U este diciembre. Todos, que tienen una imaginación admirable, hablaban sobre el bicho tutelar que habían escogido, aquella bestia que mejor los representaba. Había un conejito vorpal (¿se acuerdan del Jabberwocky?), una gata, otra gata pero vampira (sic), un perro colorado gigante (este amigo mío se llama Clifford)... Bueno, no me acuerdo de los otros...

Pero cuando llegó mi turno, no supe qué decir. No es que no había pensado sobre cuál rayos podría ser un tótem que me represente: hace unos años (pre-Harry Potter) había pensado en una lechuza, pero después pensé: "Qué arrogante, la vez que te estafaron con orquídeas no mostraste mucha sabiduría que digamos, eh?". Otro día pensé en un pájaro lira, porque me gustó mucho lo que simbolizaba.

El pájaro lira sí existe: es un pájaro que tiene una habilidad tremenda para imitar las voces de otros pájaros; y tiene una cola muy bonita, naturalmente, en forma de lira. Dicen las leyendas que existen sobre él que también puede imitar las voces de otros animales, ruidos de la naturaleza y hasta la voz humana. Pero las leyendas dicen también que el pájaro lira no tiene voz propia. Después me cayó gorda la bendita metáfora. Después me dije: "Es claro que mi tótem es un animal fuerte, ágil, rápido, inteligente...". Unos días después me juntó una grúa cuando volé hasta debajo de un puente en el carro. Después de sobrevivir eso, me quedó claro que yo soy un rinoceronte... Pero luego me dí cuenta cuál organización usa rinocerontes como símbolo, y yo no me sentí muy identificado que digamos. Y ahora no tengo bestia que me represente... Tal vez el considerado lector o la gentil lectora me pueda ayudar...

Ah, me gustan los vochos. Sobre todo los que no están poseídos.

(Tomado del Diccionario de lo Oculto de Brockhampton Reference:
Daimon La palabra griega daimon significa "potestad divina", "parca" o "deidad". Para los griegos, los daimona eran espíritus intermediarios entre los hombre y los dioses, funcionando como consejeros espirituales. Nota del traductor: demonio es una palabra que se deriva de daimon.)

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No me pude aguantar las ganas

¿¿¿Verdad que ese chimpanzé está genial???

jueves, enero 26, 2006

Muy al este del Edén es una referencia a un juego de RPG que hace mofa de los estereotipos que tenemos los hijos de Adán y las hijas de Eva sobre Cipango (digo, Japón). Este a la vez se tomó del nombre de una novela de Steinbeck que hablaba sobre hermanos peleones (muy aburrida, por cierto). Pero la diversión no acaba ahí, no... Steinbeck lo tomó del Génesis 4:16, que narra cuando a cierto hermano mayor lo mandaron a cierto desierto plagado de áspides cuando se jaló cierta torta bíblica explorando las propiedades físicas del granito con su hermanito menor.

En resumen, mi primer blog es un experimento para comprobar que si te dan una bobada rara, tenés una gran posibilidad de llegar a una bobada totalmente distinta en menos de seis pasos... Es decir, una exploración del tren de pensamiento. Freud tenía una idea (considerado lector, lectora o lectori, muchachos y muchachas, acuérdense que a Freud ya no le hacen mucho caso) que consistía en develar qué castañas machacantes tiene alguien en la mollera por medio de la asociación libre.

Bueno, este blog soy yo... haciéndome asociación libre a mí mismo. De paso, espero divertir, intrigar, o al menos desconcertar a mis amables visitantes con alguno que otro "dato curioso", como diría mi hermanita querida. Ah, por cierto, no me interesan las propiedades físicas del granito. Pero sí me gustan mucho Japón, los RPGs, el anime, la literatura fantástica, la música de gaitas, el humor espontáneo, el arte, la computación y un montón de ñoñadas más. ¡Que viva el Internet! (Y que viva el chavalo que metió a la ñ en los teclados...)